Connect with us

Internacional

Capturan en Perú a Satanás, miembro del Tren de Aragua

Publicado

on

Capturan en Perú a Satanás - acn
David Hernán Landaeta Garlotti, de 21 años. (Foto: @El Bocón)
Compartir
  • 2
    Shares

Capturan en Perú a Satanás miembro del Tren de Aragua. También estaba evadido del Centro Penitenciario de Aragua, conocido como penal de Tocorón.

La Policía peruana lo identificó como David Hernán Landaeta Garlotti, de venezolano, de 21 años de edad.

Los agentes de la División de Investigación de Homicidios de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri); apresaron al peligroso delincuente “Satanás”.

La captura del venezolano David Hernán Landaeta Garlotti, es un claro ejemplo del trabajo profesional de los sabuesos de la Dirincri, sostuvo la fuente.

“Satanás” se fugó de su país Venezuela, tras propiciar una violenta reyerta en el penal de Tocorón, ubicado en el estado de Aragua. Ahí purgaba condena por homicidio y sicariato.

Antes estuvo recluido en el penal de Alayón, también en Venezuela, y fue uno de los protagonistas de un incidente ocurrido el 3 de julio del 2016, donde la explosión de dos granadas dejó siete reclusos muertos y dejó grave a otros 55.

“Satanás” era lugarteniente en la banda criminal “Tren de Aragua”, una banda muy peligrosa del país gobernado aún por Nicolás Maduro. En su historial delictivo figuran también crímenes de agentes policiales y se hacían llamar “Los Matapolicías”.

Satanás entro a Perú con identidad falsa

“Este sujeto, Satanás, como muchos venezolanos, entró a nuestro país por la frontera, con una identidad falsa y con esta cédula intentó sorprendernos”, informó el coronel de la Policía nacional de Perú (PNP) Marco del Águila, jefe de la División de Homicidios de la Dirincri.

Los agentes iniciaron la búsqueda de este venezolano tras el asalto a una bodega en San Martín de Porres el 27 de julio del 2018; donde el mayor PNP Albert Grajeda Puma, de 46 años de  edad;  resultó herido de bala.

“Primero ubicamos el auto que usaron para el atraco. Luego, dimos con el paradero de los tres cómplices de Landaeta, entre ellos otro venezolano”, dijo del Águila.

Los intervenidos se negaban a revelar la identidad del cabecilla de “Los Caraqueños”. “Solo teníamos el alias de este sujeto y que era venezolano. Sus cómplices no querían darnos más información porque le tenían miedo”, dijo el coronel.

Fue así que, tras cruzar información con sus pares de Venezuela, identificaron plenamente a “Satanás”, quien fue detenido en San Martín de Porres el pasado 8 de febrero.

Sus tres compinches detenidos son el venezolano de apellidos Villarroel Púa y los peruanos Deyfree José Salazar Cabrera y Thomás Alfonso López Infante.

La Dirincri sigue con las investigaciones para determinar si hay más delincuentes involucrados con este grupo de criminales, sostuvo la fuente policial.

ACN/@El Bocón

También puedes leer: Madre mató a su hijo de 34 semanas de nacido

Comentarios de Facebook

Internacional

La quemaron viva por denunciar acoso sexual en la escuela

Publicado

on

acoso acn
Compartir

A Nusrat Jahan Rafi la rociaron con una lata de kerosén y le prendieron fuego en su escuela en Bangladesh por denunciar acoso sexual.

Dos semanas antes, había presentado una denuncia de acoso sexual contra el director de su centro educativo. Su valentía al hablar sobre la agresión sexual y su espantosa muerte causó conmoción en Bangladesh.

El caso destapa la vulnerabilidad de las víctimas de acoso sexual en el conservador país asiático, refiere la BBC. Muchas niñas y mujeres jóvenes en ese país optan por mantener sus experiencias de acoso o abuso sexual en secreto. Tienen miedo de ser rechazadas por la sociedad o sus familias.

Lo que hizo diferente el caso de Nusrat Jahan fue que no solo habló de ello. Acudió a la policía apoyada por su familia el mismo día que ocurrió el supuesto abuso.

Nusrat Jahan Rafi, de 19 años, era natural de Feni, una pequeña localidad 160 km al sur de la capital del país, Daca. Creció en una familia conservadora y asistía a una escuela religiosa.

Acoso acn

Algunas mujeres protestaron, pero la comunidad no creyó en la denuncia de la chica. Foto: Agencias

Para una joven en su posición, denunciar un caso de acoso sexual puede tener graves consecuencias. Las víctimas se enfrentan a menudo al enjuiciamiento de sus comunidades, al acoso en persona y en internet. En algunos casos enfrentan ataques violentos. Nusrat experimentó todo esto.

“Queremos justicia para Nusrat”, demandan estas mujeres que salieron a la calle a protestar. El pasado 27 de marzo, según contó la joven, el director de la escuela la llamó a su oficina y la tocó repetidas veces de forma inapropiada. Antes de que las cosas se pusieran peor, salió corriendo del lugar.

Nadie le creyó

La joven presentó una denuncia en la comisaría local de policía. Se le debería haber ofrecido un entorno seguro. Sin embargo,  un agente de policía la grabó con su teléfono celular, según describía la dura experiencia.

En el video, se ve a Nusrat visiblemente angustiada. Intentaba esconder la cara con las manos. Se oye al policía decir que la denuncia “no es gran cosa” y ordenándole que retire las manos de la cara.

El video lo filtraron después en las redes sociales. Tras interponer la denuncia, la policía arrestó al director. Las cosas empeoraron para Nusrat. Un grupo de personas se congregó en las calles para pedir la puesta en libertad del hombre a quien consideraban una persona honesta y seria.

La protesta la organizaron dos estudiantes. Al parecer, algunos políticos locales asistieron a la marcha. La gente comenzó a culpar a Nusrat. Su familia cuenta que empezaron a preocuparse por su seguridad.

Pese a todo esto, el 6 de abril, 11 días después del incidente, Nusrat acudió a la escuela para hacer sus exámenes finales. “Intenté llevar a mi hermana a la escuela. Itenté entrar en las instalaciones, pero me pararon y no me permitieron entrar”, cuenta el hermano de Nusrat, Mahmudul Hasan Noman.

 

“Si no me hubieran detenido, a mi hermana no le habría pasado algo así”, añadió. Según la declaración hecha por la propia Nusrat, una estudiante la llevó al tejado de la escuela bajo engaño. Le dijo que a uno de sus amigos lo golpeaban.

Cuando Nusrat llegó al tejado, cuatro o cinco personas, con burkas, la rodearon. Al parecer la presionaron para que retirara la denuncia contra el director. Cuando ella se negó a hacerlo, le prendieron fuego.

El jefe del departamento local de policía, Banaj Kumar Majumder, dijo que los asesinos querían que pareciera “un suicidio”.

Indagan su testimonio

Su plan falló. A Nusrat la rescataron después de que ellos huyeran del lugar. Fue capaz de testimoniar antes de morir.

Uno de los asesinos estaba sujetándole la cabeza boca abajo con sus manos. Por ello el keronsene no se derramó en su cráneo y la cabeza no se quemó.  Pero en el hospital local los médicos encontraron quemaduras que le cubrían el 80% de su cuerpo. Incapaces de tratar quemaduras tan graves, Nusrat fue trasladada al hospital universitario de Daca.

En la ambulancia, temerosa de no poder sobrevivir, grabó una declaración en el teléfono móvil de su hermano. “El profesor me tocó. Combatiré este crimen hasta mi último aliento”, se le oye decir.

También identificó a algunos de sus atacantes como estudiantesEl pasado 10 de abril, la joven murió. Miles de personas acudieron a su funeral en Feni. No obstante, sus compañeros de clases y sus vecinos no creen en sus acusaciones. Las consideran falsas aunque los medios insisten en victimizar a la joven.

Comentarios de Facebook
Seguir Leyendo

Cantineoqueteveo

Facebook

Cantineoqueteveo

Carabobo

Sucesos

Lo más leído