¿2019 o 2020? Cuándo termina realmente esta década (+ Info) - ACN
Connect with us

Internacional

¿2019 o 2020? Cuándo termina realmente esta década (+ Info)

Publicado

on

Compartir

Cada vez es mayor el número de personas que hablan del final de la segunda década del nuevo siglo. Sin embargo, la realidad es que esto no es así, pues en el calendario gregoriano y en el juliano no existe el año 0, dado que el 1 a.C. precede inmediatamente al 1 d.C. Así, el día posterior al 31 de diciembre del 1 a.C. fue el 1 de enero del 1 d.C.

Por la contra, los hindúes cuentan en su calendario con un año 0, algo que coincide con los cálculos de los científicos, sobre todo los de los astrónomos, quienes contemplan un año de transición entre el -1 y el 1 positivo. También la Organización Internacional de Estandarización se suma a la tendencia numérica, mientras que los que se rigen por el nacimiento de Jesucristo pasan directamente del año negativo al +1 sin haber pasado por el 0.

El Diccionario Panhispánico de Dudas se refiere a las diez décadas de cada siglo afirmando que «cada una de ellas comienza en un año acabado en 1 y termina en un año acabado en 0; así, la primera década del siglo XX es la que va de 1901 a 1910; la segunda, de 1911 a 1920; la tercera, de 1921 a 1930, etc.».

No obstante, la Real Academia Española también refleja en la misma publicación que «es habitual utilizar expresiones como los años veinte, la década de los treinta, los cuarenta, etc., referidas a los decenios que comprenden los años de cada siglo que tienen la misma cifra en su decena; así, la expresión los años veinte alude conjuntamente a los años comprendidos entre 1920 y 1929, ambos inclusive».

 

¿Existió el año 0? Sí y no

La contabilidad numérica de las fechas con base en el nacimiento de Jesucristo se debe a Dionisio el Exiguo, un monje que comenzó a utilizar el término ‘Anno Domini’ (Año del Señor), para las fechas posteriores a Jesús. Dionisio eligió como fecha inicial de su calendario el momento de la ‘Encarnación del Señor’ y se basó en el calendario juliano y en los años consulares. Sin embargo, esto ya comenzó a generar los primeros problemas, dado que el momento de la encarnación pudo referirse al día de su nacimiento o a la jornada en la que fue concebido.

Por aquel entonces el sistema numérico no contemplaba del número 0, el cual se conocería un milenio más tarde y, además, Dionisio se equivocó en sus cálculos, dado que basó sus fechas en la duración del reinado de Herodes y se equivocó en unos cuatro años, por lo que Jesús habría nacido tres o cuatro años antes del principio de la era. En este sentido, para Dionisio no hubo año 0, sino que Jesucristo nació justo después de acabar el año -1, el día anterior a comenzar el año 1.

Sin embargo, los astrónomos hablan de la existencia del año 0, dado que sus estudios y sus cálculos se basan en las matemáticas y, por este motivo, no conciben el salto del -1 al 1 positivo sin haber pasado antes por el 0. En este sentido, el astrónomo alemán Johannes Kepler fue el primero en designar una especie de año 0 en sus Tablas Rudolfinas.

La Organización Internacional de Estandarización (ISO) también considera que existió un año 0 y lo refleja en su informe ISO 8601 de 1988. En concreto, el organismo representa el citado año con el número 0000, cuyo significado para los historiadores es el 1 antes de Cristo. Esto es así, dado que aunque el calendario gregoriano es casi mundialmente aceptado y no cuenta con año 0, también existen importantes excepciones como el calendario chino, así como el hindú, que sí tienen año 0.

Fuente: El confidencial

Auto Europe Car Rental

Internacional

Primer Ministro francés «es una navaja suiza»

Publicado

on

Compartir

Jean Castex es un tecnócrata rural. El nuevo primer ministro, desconocido y sin experiencia en primera fila, exhibe un conocimiento detallado de la alta Administración y experiencia en la política local. “Es una navaja suiza”, dijo de él Bertrand cuando Macron le encargó dirigir la desescalada.

Los zancadillazos

Gráfica: El nuevo primer ministro francés, Jean Castex, a su llegada a la ceremonia de traspaso de poderes, este viernes.

Hay políticos que se pasan años maquinando para acceder a un cargo, prodigándose en los medios de comunicación, poniendo zancadillas a los competidores o adulando a los poderosos. Otros siguen trayectorias distintas, lejos de los focos, sin ambiciones aparentes. Pocos han oído hablar de ellos, nunca han expresado el deseo de ocupar esta u otra silla y, de la noche al día, se encuentran al mando de un Gobierno.

El nuevo primer ministro francés, Jean Castex, llevaba décadas en la alta Administración, en los aledaños de la cúpula del Estado, en la gestión de la cosa pública y en la política local, pero hasta hace muy poco, cuando en abril el presidente Emmanuel Macron le puso al frente de la misión para sacar a Francia del confinamiento; era un perfecto desconocido para sus compatriotas.  En realidad, es como si llevase la vida preparándose en silencio y con discreción para el día que le llamasen.

… Pero conoce al detalle engranajes de la maquinaria estatal

Castex, de 55 años, carece de experiencia en la primera línea; no ha sido ministro, ni diputado, ni alcalde de una gran ciudad.  Pero exhibe como mínimo dos virtudes que explican que Macron le haya elegido para sustituir a Édouard Philippe.  La primera es un currículum como alto funcionario que conoce al detalle los engranajes de la maquinaria estatal en un momento en que Francia; como otros países de su entorno, afronta una de las mayores recesiones en décadas sin que la pandemia haya sido del todo derrotada.  Y la segunda es su anclaje local.

Jean Castex es alcalde del pueblo de Prada, en el departamento de los Pirineos Orientales;  la llamada Cataluña francesa, o Cataluña Norte, al pie del Canigó; lugares simbólicos del catalanismo, que el nuevo primer ministro conoce bien; aunque siempre haya evitado implicarse en las iniciativas de sus homólogos en la zona;  que se han solidarizado con los políticos independentistas de la “Cataluña del sur”.

Castex nació en 1965 en Vic-Fezensac, un pueblo de 3.500 habitantes cerca de Toulouse. Su abuelo fue senador y alcalde; su padre, presidente del club de rugby local; su madre, maestra. Él conserva un ligero acento del sur que se escucha poco en los salones parisinos. Estudió en el Instituto de ciencias políticas de París —la prestigiosa Sciences Po— y en la ENA, Escuela Nacional de Administración: el recorrido normativo de los dirigentes franceses (Macron y Philippe se sentaron en las mismas aulas, aunque en años distintos). Castex siempre tuvo un pie en la sala de mandos de la Administración y otro en el territorio. Durante las visitas periódicas de joven, y por motivos de salud, a los Pirineos, conoció a quien sería su mujer, Sandra Ribelaygue, con quien tiene cuatro hijas. Y allí encontró un feudo electoral.

Señor desconfinamiento

“Es un hombre que conoce muy bien el terreno, el mundo rural. Un hombre de derechas, pero bastante social. Un hombre recto, querido por los dirigentes con quienes trabaja, sean de derechas o de izquierdas”, dice Claudi Ferrer, que es alcalde de Prats de Molló, municipio fronterizo en la otra vertiente del Canigó, ha trabajado mano a mano con Castex y se declara su amigo. Ferrer fue uno entre los más de cien alcaldes del departamento de los Pirineos Orientales que en 2018 firmaron una carta de protesta por el encarcelamiento de líderes del independentismo catalán. Castex no firmó. “Él es un servidor del Estado. Entiende muy bien el trabajo que hacemos nosotros, pero no ha firmado el manifiesto”, explica Ferrer.

La faceta de “servidor del Estado”, como dice el alcalde de Prats de Molló, es clave para entender a Castex.  Desde sus primeros pasos en el Tribunal de Cuentas, destino de los mejores alumnos de la ENA (los enarcas); hasta su último cargo como Monsieur Déconfinement (Señor Desconfinamiento), o antes el de coordinador interministerial de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos de 2024, Castex ha recorrido los vericuetos de la tecnocracia francesa, y sabe cómo hacerla funcionar.

Entretanto, se forjó en varios escalones de la administración sanitaria, una experiencia útil ante la covid-19. Y adquirió un bagaje político como jefe de gabinete con Xavier Bertrand, barón de la derecha moderada, y más tarde como secretario general adjunto de Palacio del Elíseo con el presidente Nicolas Sarkozy.

El multifacético Castex

Al suceder el socialista François Hollande a Sarkozy, Castex fue sustituido por un tal Emmanuel Macron, entonces joven banquero, y enarca. A Castex se le ha reprochado durante tiempo que desempeñase demasiados cargos a la vez. En Prada, salió reelegido en las últimas municipales con un 75,7% de votos.

“Es una navaja suiza”, dijo de él Bertrand cuando Macron le encargó dirigir la desescalada. Con estas palabras, citadas por el diario Le Figaro, resaltaba la polivalencia de Castex. Después de los titubeos y errores en el confinamiento a principios de marzo, el desconfinamiento se ha realizado en Francia sin tropiezos mayores, de momento. Fue la reválida que le abrió las puertas a la jefatura del Gobierno ante unos años en los que puede haber nuevos confinamientos y desescaladas. Unos años, también, en los que Macron intentará cerrar el abismo entre la Francia de las élites parisinas y la de los pueblos y ciudades pequeñas. Identificado con la derecha de Sarkozy, pero también con el gaullismo social —el ala izquierda de los seguidores del general De Gaulle—, el nuevo primer ministro no es un hombre de partido. Su partido, si acaso, es el Estado, y su pueblo: un tecnócrata rural.

ACN/ElPáis/Michel Euler/AP

No deje de leer: 4 venezolanos entre quemados durante saqueo de gandola

Seguir Leyendo
Auto Europe Car Rental

Clx Latin

Facebook

Carabobo

Auto Europe Car Rental

Sucesos

Lo más leído