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Columna Ágora Charito Rojas: A llorar pa’l valle

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Columna Ágora Charito Rojas: “Hay que llevar la guerra hasta donde el enemigo la lleve: a su casa, a sus lugares de diversión, hacerla total. Hay que impedirle tener un minuto de tranquilidad, un minuto de sosiego… atacarlo donde quiera que se encuentre, hacerlo sentir una fiera acosada en cada lugar por donde transite”. Ernesto “Ché” Guevara (1928 -1967) guerrillero argentino, uno de los principales artífices del triunfo de la revolución cubana.

El 2 de noviembre Venezuela entro en default. El mero hecho de que Nicolás Maduro haya “ordenado” una reestructuración de la deuda indica, según los economistas serios, que ya no hay dinero en las arcas del país.

El altísimo costo internacional de esta situación han intentado capotearlo con medidas de emergencia, como entregar la operación de las refinerías Amuay y Cardón a los acreedores chinos y rusos; empeñar el 49% de Citgo; perder 90 toneladas de oro dados en garantía al Deutsche Bank y ejecutados por impago del préstamo y conformarse felices con un “vuelto” de 400 millones de $; la entrega del Arco Minero a transnacionales y caporales que le garanticen una parte de la ganancia a cambio de la destrucción del ecosistema amazónico.

Columna Ágora Charito Rojas: La ruina del país es palpable en la inoperatividad de todos los sistemas y servicios públicos: electricidad, agua, transporte, vialidad, comunicaciones. Apagones, sequía, la vida sin wi fi, gravísima escasez de repuestos, cauchos, baterías. Inmensas colas para tomar un transporte, pasajeros abordando camiones o motos para trasladarse, fallas continuas en el sistema de los metros y del tren del Tuy, colas para echar gasolina, carros parados porque las reparaciones tienen costos impagables. Y la posibilidad nula de adquirir un vehículo: la inflación y la falta de producción los hizo raros artículos solo permitidos a quienes pueden pagarlo en dólares.

Nicolas maduro, diosdado cabello, cilia flores. Notitarde

Si la oposición no vota, no protesta y no busca nuevamente la unidad, Venezuela verá esta escena durante muchos años más.

Columna Ágora Charito Rojas: El gobierno expropia, quiebra, se endeuda, gasta y los corruptos llenan sus bolsillos, mientras los venezolanos son cada día más miserables. Los gobiernos totalitarios someten a la población por hambre. Es la receta cubana, aprendida de la receta rusa: monopoliza la comida y dominarás por hambre. Comida racionada, para que nunca se sacien y siempre corran tras el carnet, la bolsa, la caja, la misión. Después de 18 años, más de 5 millones de hogares comen del régimen a cambio de su sometimiento.

Más del 60% de empresas y grandes comercios han cerrado, cientos de miles de venezolanos perdieron su empleo, pasando a la economía informal. La devaluación de la moneda y la aberrada economía monopolizada por el estado,  nos hace por tercer año consecutivo el país con mayor índice de inflación del mundo: el mes de octubre 845%, previéndose que el año podría terminar en la terrorífica cifra de 1.081%.

En su habitual estilo “como va llegando vamos dándole”, propio de incapaces e irresponsables (sobre todo si se es gobierno), anuncian un billete de 100.000 bolívares, que habla clarito de la degradación de un cono monetario caracterizado por su escasez: cada vez hay menos circulante efectivo, los bancos devuelven a los usuarios diciéndoles que no hay billetes en sus bóvedas, las plataformas bancarias se “caen” porque todo mundo está pagando con dinero digital, los cajeros automáticos no funcionan, el abuso hacia los pensionados que deben ir varias veces al banco para cobrar su pensión fraccionada. Como “solución”, el gobierno aumenta cuatro veces el salario mínimo en lo que va de año, nada menos que 555% en 10 meses.

La angustia crece cuando todos los indicadores se van al diablo: 90% de escasez en medicinas, alimentos de pésima calidad e impagables con los devaluados ingresos, la necesidad se ve en la calle, personas hambrientas pidiendo comida a las puertas de panaderías, restaurantes, revisando las bolsas para saciar su necesidad.  El deterior de la población se ve también en su higiene: un pueblo tan limpio como el venezolano ahora tienen el tufo típico de no usar desodorante ni shampú, un kilo de jabón para lavar la ropa está en 40.000 bs. , la única crema dental que se consigue, en 24.000 Bs. Los médicos alertan sobre epidemias de sarna y piojos entre los escolares. Enfermedades extinguidas hace décadas como el sarampión y la difteria reaparecieron en este contexto antihigiénico y de carencias hospitalarias.

Zapatos rotos, ropa sucia y un entorno igual de arruinado es el panorama que vemos e esta Venezuela cuyo gobierno celebra unos fraudulentos triunfos políticos y pretende quedarse por siempre en el poder. Sin ningún tipo de pudor, instala una constituyente que no cumple requisitos de legitimidad para elaborara ese pacto social que es una constitución para todos y mucho menos para gobernar por encima de la constitución vigente.

Columna Ágora Charito Rojas: Internacionalmente se declaró una ruptura del orden constitucional con el despojo de funciones de la Asamblea Nacional por parte del TSJ. En ese entonces trataron de remendarlo, aunque no les resultó el engaño. Pero la ANC ha realizado acciones que señalan sin duda alguna el fin de la constitucionalidad y la democracia en Venezuela, cuando ignora el mando otorgado por el voto popular a un gobernador electo y cuando despoja de inmunidad al vicepresidente de la Asamblea Nacional, para eliminarlo políticamente como ha eliminado a miles de opositores venezolanos a través de juicios amañados y arbitrariedades jurídicas, que serán imperdonables en próximas instancias de justicia.

El resultado: casi 3 millones de desplazados que han inmigrado huyendo de este caos y persecución. Están en el exilio 32 magistrados del TSJ legítimamente electos por la legítima Asamblea Nacional, seis alcaldes, la fiscal General, cientos de perseguidos militares y civiles que huyen de la cárcel del régimen. Hay 380 presos políticos, más de mil opositores asesinados, casi 3.000 judicializados, en medio de torturas y tratos infames. Por donde se mire, Venezuela es un desastre.

La oposición ha logrado que el mundo constate y adopte medidas. Pero cuando ya se creía que había un camino expedito hacia una salida electoral, acorralando al gobierno con sanciones económicas internacionales y procesos judiciales contra funcionarios por corrupción, lavado de dinero y narcotráfico, el desánimo se apodera de los hasta entonces combativos ciudadanos, se vuelven contra su dirigencia y en un ataque de malcriadez mezclada con rabia y decepción, un importante número de votantes se decanta por el abstencionismo, perdiendo así gobernaciones que se creían ganadas y tomando el mismo camino para las municipales.

No dejes de leer: Columna Cesar Burguera: “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”

Columna Ágora Charito Rojas: Los errores políticos se pagan con la derrota. Y también con la permanencia de este régimen. La implosión de la MUD y la incapacidad de sus líderes de justificar el voto en medio de tantos reveses, tendrá como consecuencias que Maduro se quede más allá del 2018 y con ello, la ruina total del país.  Después de regalarles las 335 alcaldías, pagaremos todos y nos iremos a llorar pa´l Valle, donde cambian lágrimas por cachapas.

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@charitorojas

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El destierro anticipado de Juan Guevara

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El destierro anticipado de Juan Guevara: Por José Luis Centeno S.  El 2004, año del “fraude electoral del 15 de agosto”; “la revolución bonita apuntó y disparó su artillería hacia dos blancos;  buscando así la destrucción absoluta de dos pilares fundamentales de nuestro sistema político;  justicia y democracia”.  Se encuadró el desastre de la justicia venezolana en;  a) el propósito de desmantelar cualquier forma de disidencia política y b) el pase de factura en Venezuela;  por medio de graves violaciones de Derechos Humanos.

Así las cosas, en Noviembre de ese año, el 20, Juan Guevara;  para la fecha ex funcionario de la extinta PTJ, fue secuestrado cuando llegaba a su residencia en Guatire;  desde entonces se encuentra desterrado del Estado de Derecho y de Justicia, proscrito del sistema de justicia venezolano;  fundamentado en los preceptos establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela;  donde se circunscribe la tutela judicial y el debido proceso, que le han negado por más de 15 años de injusta prisión.

Los testimonios para condenar a Juan Guevara, también a sus primos Rolando y Otoniel, son falsos, te toda falsedad;  sus acusadores se encargaron de no dejar dudas sobre ese fingimiento; no así, aquellos testimonios que dan fe de su integridad y nobleza de hijo;  padre, esposo, amigo y servidor público respetuoso de la ley y la justicia;  incluso después de la mala hora en que pudieron de dejar sentido para él.

¿Destierro anticipado?

En la persona de Juan y sus primos, también de los policías metropolitanos y comisarios;  el Socialismo del Siglo XXI se adelantó en la supresión de derechos esenciales;  reflejada en la comprensión vivencial del aislamiento que ha significado estar presos durante tanto tiempo siendo inocentes;  fiel reflejo de un pueblo oprimido y desvalido en medio del desastre aberrante que vivimos todos.

Carmen Medina, esposa de Juan, nos confió aspectos poco conocidos de ese destierro;  de hecho, vive exilada en España junto a sus tres hijos;  dos de ellos no culminaron sus estudios universitarios ante el riesgo de correr la misma suerte de su padre o peor, “perder la vida”;  como ocurrió con muchos jóvenes sumados a las protestas al igual que ellos; por ella conocimos al hombre, el profesional y motivaciones del proceso penal político desarrollado con repercusiones desfavorables para toda la familia.

Juan Bautista Guevara Rodríguez, 57 años de edad, hijo de Juan Bautista Guevara Hernández y Carmen Del Valle Rodríguez Herrera, es el mayor de 8 hermanos, casado en primeras nupcias con Ingrid Zerpa, de dicha unión nacieron Yndira, Ronald y Carlos Eduardo, también en el exterior. Casado por segunda vez con Carmen Medina, con ella procreó a Andrés y Juan Vicente, asimismo es padre de crianza de Gabriela.

16 navidades tristes para toda la familia

“Seis hijos que tienen 15 años sin convivir con su papá y 16 navidades tristes para todos como familia, además cuatro nietos que conocen poco de lo que es el calor de su abuelo”, recalcó Carmen, quien agregó:

“Juan es un padre que no pudo compartir comuniones, graduaciones ni ninguna fecha de relevancia con sus hijos, la mayoría de ellos estaban muy pequeños para el momento de su secuestro y posterior detención. Siempre ha sido un padre cariñoso y amoroso y dedicado a sus hijos, un esposo excepcional, de buen carácter, calmado y muy paciente, muy colaborador y servicial. Es un buen hombre en todo el sentido de la palabra”.

Con la pérdida de la libertad de Juan, vinieron otros quebrantos: “Antes de comenzar este viacrucis llevábamos una vida normal, como cualquier pareja joven, con hijos que nunca les faltó nada y donde reinaba el amor, tuvimos que cambiar forzosamente la pasión de una relación por el entendimiento y la comprensión, en la actualidad tenemos 27 años juntos como pareja y 25 de casados, de los cuales tiene 15 preso. Nunca como familia pedimos nada de lo que estamos viviendo”.

El Estado tomo la Patria Potestad de sus hijos

La supresión de derechos se hizo sentir más allá de lo imaginable: “Juan perdió en su momento la patria potestad de nuestros hijos y la tomó el Estado, si yo quería llevar a mis hijos fuera del país, tenía un tribunal de menores que otorgarme un permiso para poder viajar y para algo tan básico como obtener un pasaporte, porque como pena accesoria de su condena ya su papa no podía ejercer su derecho”.

Carmen subrayó singulares consecuencias en este caso, aunque lo propio sería decir tribulaciones:

“Como familia también nos encontrábamos privados de libertad, no podía haber viajes largos o que abarcaran fines de semana, porque los sábados o domingo teníamos el deber y compromiso de estar en la visita, sin contar que siempre había alguien que dijera “tú de paseo y tu esposo preso”.

De 15 años, tuve 13 visitando tres cárceles, una peor que la otra, cárceles donde tanto el preso como el familiar éramos humillados, desde desnudarnos en un salón de reconocimiento en Digesim y que del otro lado estuviera el capitán de guardia viéndonos desnudas como en Yare, donde las custodias también te desnudan y te mandan a agacharte y pujar, quizás sea un procedimiento normal para el mundo pero para mí no lo era.

A todas esas visitas sólo íbamos mis pequeños hijos y yo, por lo menos una vez a la semana, porque también tenía que trabajar para sostener mi hogar y cubrir las necesidades de Juan. Sin ningún tipo de relevo, porque los “amigos” se alejaron casi todos despavoridos por temor a ser involucrados en el caso, además que nadie quería exponerse al bochorno de ser revisado o humillados por el tipo de revisión.

Dependiendo de las hormonas, del estado de ánimo o de lo que le apetezca al Jefe de Investigaciones, así son manejadas las visitas. Un día revisaban exhaustivamente otro día no revisaban y otro día te decían que ni el hielo podías pasar. Siempre todo lo hacían más difícil”.

La humillación y bochorno a que eran sometidos los conyugues o parejas cada 15 o 21 días, con ocasión de las visitas conyugales, no tienen parangón; sin embargo, en medio de tan tristes circunstancias, Carmen mantenía su firmeza:

“No había tiempo para llantos y quejas, tenía que ser fuerte para trasmitirle esa fortaleza a Juan y no decir todo lo que pasaba en casa para no sumar una mortificación más a todas las que él ya tenía”.

La conclusión no podía ser otra, por irónica que parezca:

“El caso Anderson nos cambió la vida de la noche a la mañana como familia, nunca nadie quiso verse en nuestro espejo, nadie nunca pensó que le podía pasar algo parecido, después de eso en tantos años vimos pasar en la visita a familiares de banqueros, militares, políticos, inclusive, aunque parezca un chiste, llegué a compartir con la familia del ministro Jessic Chacón, ya que su hermano y su cuñada se encontraban presos en El Helicoide…. Las vueltas que da el mundo, Jessic fue el Ministro de Interior y Justicia que se encargó del caso Anderson. Luego de eso nada sorprende, ya cualquiera era esposa, hermano o hermana, madre o padre, mujer o amante de un preso político. O un preso político”.

Artículo de opinión de José Luis Centeno S. (@jolcesal)

No deje de leer: Presos políticos y la usurpación(Opens in a new browser tab)

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