Columna Cesar Burguera: “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo” - ACN
Connect with us

Opinión

Columna Cesar Burguera: “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”

Publicado

on

Burguera-Mapa-Edo-Carabobo-ACN
Foto: http://Luiscastellanos.org
Compartir
  • 1
    Share

Columna Cesar Burguera: “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”

El indetenible avance

El pasado 15O se obtuvo un histórico triunfo. El poder popular extendido en todo el territorio nacional, comprometido desde siempre con las causas e ideales revolucionarios, celoso vigilante de la preservación del inagotable legado, llegaba a ser el principal soporte y base para la obtención de 18 de las 23 gobernaciones que se encontraban en electoral disputa. Resurgía nuevamente la voz de Hugo Chávez exigiendo la unidad para la absoluta independencia de la patria. Los incuestionables resultados del pasado octubre nos llevaron a observar de frente la dramática y frustrante realidad de la dirigencia opositora, quien hoy confusa y desorientada, se extravían en improvisaciones, incoherencias y deplorables espectáculos de caseras riñas y enconados enfrentamientos. En Carabobo se imponía la fuerza y organización de una impecable maquinaria partidista que de manera dinámica se conjugó con la presencia de la enérgica candidatura de Rafael Lacava, que se constituyó en lo que denominamos en su oportunidad como un verdadero fenómeno electoral. Ahora nos emplaza el futuro. Los comicios municipales convocados por un competente CNE para el mes de diciembre nos proporciona el fascinante escenario de constituir una alianza perfecta de cada una de las alcaldías de Carabobo con su gobernación. Ante ello, ante la coyuntura histórica de consolidar el protagónico poder popular, surge la inequívoca consigna “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”.

La necesaria sustitución

El devastador revés electoral del 15O nos trajo consigo las más diversas, ocurrentes y enigmáticas reacciones de aquellos mandatarios municipales opositores que observan como de manera dramática se les agota el tiempo y en los pálidos rostros se exhiben con tinta indeleble su fecha de inmediata y decembrina caducidad. El otrora candidato a la gobernación de Carabobo y actual regidor de Naguanagua, alega de manera confusa que no va ser partícipe de un proceso electoral amañado por un endiablado CNE, ese mismo que lo proclamó en 2 oportunidades como alcalde. Estamos en la convicción que el principal motivo para la huida es que la sangre llama y que el norte no es una quimera, sino el plácido predio para que se produzca el aguardado reencuentro familiar. Otros alcaldes venidos desde el occidente recurren a similar excusa para eludir la apremiante tunda, cargando en sus alforjas el pesado fardo de ser el responsable de la culminación de un extenso ciclo de hegemonía política familiar en el cantón de Bejuma. Nunca escuchó la voz sabia y experimentada de sus abnegados padres y apreciados tíos. Los restantes alcaldes opositores en fase de pronta entrega, como Valencia, San Diego y Montalbán desafían irreverentemente las amenazas de inmediatas expulsiones venidas desde Caracas, decretadas en destartaladas casas o cúpulas partidistas y llegan, con ingenua ilusión, a imaginar su remota e improbable reelección. Y es que todo parece estar signado “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”.

Victoria municipal

La pasada semana bajo la obligatoria prédica de unidad, lealtad y disciplina, de perenne consecuencia y compromiso con el inagotable legado, fueron presentados por el gobernador Rafael Lacava y por la dirección regional del PSUV, los candidatos de la revolución en cada uno de los 14 municipios de Carabobo. En el anuncio estaba estampada la acertada mezcla de juventud y experiencia, de renovado liderazgo con reconocida trayectoria y credenciales. Es el ideal plantel de comprometidos candidatos que serán los encargados de garantizar la continuidad del arrollador paso de la victoria popular este mismo año y que se iniciara en julio con la elección de los miembros de la soberana ANC y ratificada en octubre con el sonoro triunfo en los comicios regionales que tiñó con tonalidad revolucionaria el mapa político de nuestro país. Nuestros candidatos, nuestros inequívocos abanderados serán Alejandro Marvez que tendrá la impostergable labor de erradicar la incapacidad e ineficiencia del viciado ayuntamiento de Valencia, Dheliz Álvarez el principal rostro de una nueva y combativa generación de dirigentes que le proporcionará finalmente a un exhausto municipio San Diego la aguardada posibilidad de ser dirigido con honestidad, rectitud y responsabilidad. Surge Juan José Perozo como garantía de darle continuidad a su extraordinaria gestión gubernamental que ha transformado la presencia del municipio Libertador, idéntica responsabilidad asumirá Juan Carlos Betancourt en el Puerto Cabello que confeccionó Rafael Lacava y que en la actualidad dirige con indiscutible eficiencia, también Charbel Attieh en San Joaquín como Eduardo Sequera en su necesario retorno para dirigir el municipio Miranda, igualmente se presentan nuevas propuestas como Jhoan Castañeda en Guacara, perteneciente al consecuente Frente Francisco de Miranda, exhibiendo su amplia trayectoria en la medular Misión Gran Misión Vivienda Venezuela, es Leonel Ruiz en Diego Ibarra, Miguel Burgos en Los Guayos, Gustavo Gutiérrez en Naguanagua, Tarcia Morillo en Montalbán, Rafael Morales en Bejuma, Yorman Alvarado en Carlos Arvelo y Yildred Villegas en Juan José Mora con la encomiable tarea de conformar con Puerto Cabello un infranqueable eje político en el litoral carabobeño. Éste es el anunciado plantel de la revolución, con todos ellos “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”.

Columna Cesar Burguera

La débil intriga y la sólida revolución

Nuestro gobernador Rafael Lacava enérgicamente enviaba un cristalino mensaje a través de su redes sociales “He visto con estupor la campaña en contra del camarada Francisco Ameliach que busca dividir a nuestra revolución en el estado” “Conozco a Ameliach desde hace 20 años y doy fe de su indiscutible estatura moral. Que nadie se deje manipular, el enemigo está en la derecha apátrida” finalizando con la premisa fundamental que signa el tránsito del proceso revolucionario “Unidad, Unidad y más Unidad es lo que viene en Carabobo, no permitiré que se manipule ni se debilite a la revolución en Carabobo. Ameliach cuenta conmigo”. El Constituyente y referencia indiscutible del PSUV, Francisco Ameliach, dirigía un directo mensaje a la reducida corte de insidiosos y trapisondistas “Intrigantes de siempre no podrán fracturar la monolítica hermandad que me une con Rafael Lacava. Preservaremos la unidad revolucionaria”. Desde Caracas se escuchaban autorizadas voces, el vicepresidente Tareck El Aissami identificaba a los internos conspiradores “No pudieron los intrigantes, ni los traidores, pudo más la lealtad en CHÁVEZ”, mientras Diosdado Cabello satisfecho afirmaba “Como hermanos, como nos enseño nuestro Comandante Chávez”. En el rudo asfalto yacen inertes las estériles pretensiones de aquellos divisionistas que cobardemente se agazapan en el ropaje de chavistas, son los mismos que comulgan con una desolada y desesperada oposición que en su tormento simulan observar fracturas o grietas en el blindado bloque revolucionario. Son los de siempre. Retorna Chávez para advertir que la unidad es el más grande de sus clamores. “El que estimula la división no puede ser considerado como chavista y está colaborando con el enemigo. Son los permanentes V columnas”. Por ello no hay espacio para la distracción promovida por nulidades engreídas. Con Lacava y Ameliach, hermanos de lucha y predilectos hijos de Chávez, “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”. Y ésa es la verdad.

Lacava y Ameliach: La sólida unidad revolucionaria

15 de diciembre del 2006. Dos hechos signaron la fecha. Chávez hacia público reconocimiento al Comando Miranda, a su jefe de campaña Francisco Ameliach y los principales protagonistas, como Rafael Lacava, por la arrolladora victoria presidencial y era el exacto momento para anunciar el nacimiento del PSUV, convertido en la actualidad en la primera fuerza política de la nación. Lacava y Ameliach son indiscutibles herederos del legado. Compañeros para enaltecer las numerosas victorias, pero también al frente para aceptar el inesperado o duro revés y emprender la lucha por recuperar los espacios circunstancialmente perdidos. El orgullo compartido colmó el sagrado altar de la patria cuando por vez primera el hermano entregaba a su siempre consecuente viajero al costado la banda de gobernador de Carabobo, la heroica tierra que los vio nacer, con la convicción de la segura continuidad del paso. En definitiva han configurado un admirable binomio. En la gráfica, bajo la permanente presencia de Hugo Chávez, Lacava y Ameliach parecen sonreír victoriosos ante aquellos que pretendieron sembrar intriga y división, los permanentes traidores, por ello asumen conjuntamente el compromiso de los comicios municipales. Con ellos y un insuperable plantel de comprometidos candidatos  “Vamos por las 14 alcaldías de Carabobo”.

No dejes de leer: Artículo Sandy Aveledo y Luis Gallo Ella dice Él dice: El carro de drácula

Auto Europe Car Rental

Opinión

El revuelo de Nicolasito

Publicado

on

Compartir

El revuelo de Nicolasito: Por Robert Mur.- El hijo del presidente de Venezuela cumple 30 años saltándose la cuarentena y con ambiciones políticas. Nicolas Maduro Guerra es miembro de la Asamblea Constituyente de Venezuela, e hijo del presidente venezolano Nicolás Maduro

En la gráfica, camina antes de una sesión en Caracas el 8 de agosto de 2017 (Juan Barreto – AFP)

Levanta el vuelo

El hijo de Nicolás Maduro levanta vuelo. Y revuelo. El vástago del mandatario venezolano se llama igual que su padre y es conocido como Nicolasito. Acaba de cumplir 30 años, que celebró con una fiesta, burlando la cuarentena, lo que llevó a la detención de dos jefes policiales del distrito caraqueño de El Hatillo que intentaron hacer cumplir la ley ante las denuncias de los vecinos. Al parecer, el propio presidente estaba en la fiesta. Es lo que tiene el nepotismo y el abuso de poder que caracteriza a los regímenes autoritarios como el que se ha consolidado en la democracia chavista.



Aunque en los primeros años del mandato de su padre –que llegó al palacio de Miraflores en el 2013– Nicolasito mantuvo un perfil discreto, en los últimos tiempos ha elevado su exposición pública y algunas voces lo señalan como sucesor del líder chavista que, si la dividida oposición, la comunidad internacional o Washington no lo impiden, acabará su mandato en el 2025.

Sucesor del sucesor

Últimamente ha elevado su exposición pública y algunas voces lo sitúan como sucesor del líder chavista

No obstante, Venezuela no es Cuba ni Corea del Norte –a donde Nicolasito viajó el año pasado para estrechar lazos con el dictador Kim Jong Un– y el poder no está concentrado en una persona, así que Maduro parece tener el plan de que su hijo único adquiera experiencia política y se gane un lugar en la cúpula chavista ocupando cargos varios.

Cuando asumió el poder, Maduro lo nombró, con 23 años, jefe de Inspectores Especiales de la Presidencia. Luego sumó la coordinación de la Escuela Nacional de Cine, dejando perplejo a un sector donde no tenía experiencia ni vínculos. Y después, añadió el cargo de director general de Delegaciones e Instrucciones Presidenciales de la Vicepresidencia. Más bien, designaciones creadas a medida para mantener al hijo cerca y poder encargarle tareas para que todo el mundo sepa a quien representa. Como hace un mes, cuando presidió una reunión de generales, causando malestar en el alto mando militar.

Presidente de la juventud del PSUV

Además, Nicolasito es vicepresidente de la Juventud del Partido Socialista Unificado de Venezuela y miembro de la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), un parlamento paralelo unánimemente chavista creado en el 2017 para suplantar las funciones de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora. Ese año, en una de sus intervenciones en la ANC, Nicolasito hizo gala de la bravucona retórica heredada de su progenitor y respondió a Donald Trump, que había insinuado la invasión de Venezuela.



Sin cortarse una pelo amenazó con invadir EE.UU.; “Si se diera el supuesto negado de mancillar el suelo patrio los fusiles llegarían a Nueva York, señor Trump, llegaríamos y tomaríamos la Casa Blanca; porque hasta Vietnam quedaría pequeño”, soltó.  Después de sonreírse, Trump debió tomar buena nota; porque el año pasado incluyó a Nicolasito en la lista;  de funcionarios venezolanos sancionados por Washington, con bloqueo de bienes y prohibición de ingresar a EE.UU.

El opcaso regimen chavista

En un régimen opaco como el chavista, la mitología urbana contribuye;  a forjar la imagen de sus líderes. Las historias que se cuentan sobre el heredero de Maduro son amplificadas;  pero tienen base cierta porque hoy hay una cámara en cada bolsillo.  Como cuando bailó en la fiesta de un empresario mientras llovían dólares o hizo detener a una invitada a un banquete de primera comunión; porque le sacó una foto. Otro mito –este sin registro– son los negocios que Nicolasito hace con las mafias que explotan ilegalmente minas de oro en el estado de Bolívar.

Su currículum dice que estudió Economía;  en la Universidad Nacional Experimental Politécnica de la Fuerza Armada Bolivariana. Nicolás Maduro Guerra es fruto del primer matrimonio del presidente, con Adriana Guerra; de quien se separó en 1994.  A su vez, Nicolasito se casó cuando tenía 23 años con Grysell Torres;  y tiene dos hijas, las únicas nietas del líder bolivariano.

Su último proyecto es Maduro Guerra Live, programa en la televisión estatal;  donde entrevista a altos dirigentes chavistas, con la vista puesta en su carrera política que pasa por obtener un escaño en la Asamblea Nacional en las elecciones legislativas del 6 de diciembre.

ACN/ROBERT MUR/ La Vanguardia/ BUENOS AIRES

No deje de leer: El Calentamiento Global 

Infórmate al instante únete a nuestro canal de Telegram NoticiasACN

Seguir Leyendo
Auto Europe Car Rental

Clx Latin

Facebook

Carabobo

Auto Europe Car Rental

Sucesos

Lo más leído