Hombre & Mujer
Tu cuerpo cambiará si abandonas el alcohol en enero
El alcohol genera la resaca que inutiliza tu cuerpo y te provoca síntomas tan desagradables como las náuseas, el dolor de cabeza o la sensación de fatiga y debilidad. Pero ¿qué pasa si decides abandonar el alcohol a partir del presente mes de enero?
Una investigación de la a Universidad de Sussex basada en una encuesta a 816 personas realizada el pasado enero de 2018 reveló que mantenerte totalmente libre de alcohol hasta febrero te permite tener un mayor control de sus hábitos de bebida, te proporciona más energía de cara al inicio de año, puede ayudarte a adelgazar y perder peso e incluso mejora la textura de la piel, según revela ticbeat en su sitio web.
Este ejercicio conocido como “enero seco” está siendo incentivado por la Universidad de Sussex, cuyo psicólogo e investigador Richard de Visser, revela que “el simple hecho de tomar un mes libre de alcohol ayuda a las personas a beber menos a largo plazo: para agosto, las personas reportan un día sin beber adicional por semana”.
Enero libre de bebidas alcohólicas
Otros de los beneficios destacados de un enero libre de bebidas alcohólicas es que nueve de cada diez personas ahorran dinero, siete de cada diez duermen mejor y tres de cada cinco pierden peso.
“Curiosamente, estos cambios en el consumo de alcohol también se han observado en los participantes que no lograron mantenerse sin alcohol durante todo el mes, aunque son un poco más pequeños”, apuntaba Visser.
Richard Piper, CEO de Alcohol Change UK, que realizó una investigación similar, aportó que 1 de cada 10 personas en el Reino Unido estaban planeando un enero seco.
“Estar libre de alcohol durante 31 días nos muestra que no necesitamos alcohol para divertirnos, para relajarnos, para socializar. Eso significa que durante el resto del año podemos tomar decisiones sobre nuestra forma de beber y evitar caer en este hábito más de lo que realmente queremos”.
Cabe recordar que el consumo moderado o excesivo de alcohol está relacionado con una muerte temprana, problemas de salud mental, mayor riesgo de cáncer, daño cerebral y, por supuesto, daños en el hígado.
Agencia Carabobeña de Noticias/ ticbeat
Hombre & Mujer
Los mejores finales de sprint en la historia del patinaje de velocidad
En el patinaje de velocidad sobre hielo, los finales de sprint tienen una tensión especial porque todo se decide en distancias muy cortas. En 500 metros, una carrera puede durar 34, 35 o 36 segundos, y una diferencia de 0,01 puede separar el oro de la plata. En 1.000 metros hay algo más de margen táctico, pero el final sigue siendo una pelea entre potencia, curva y resistencia al ácido láctico. Por eso los mejores cierres de la historia no se recuerdan solo por el tiempo, sino por la forma en que el patinador sostuvo la velocidad cuando el cuerpo ya pedía romperse. Para quienes observan salidas, curvas y remates finales en el hielo, 1xBet Guatemala permite seguir eventos con opciones deportivas claras.
Uno de los finales más brutales fue el de PyeongChang 2018 en 500 metros masculino, cuando Håvard Lorentzen ganó con 34,41 y superó a Cha Min-kyu por solo 0,01. En Salt Lake City 2002, Gerard van Velde firmó un 1:07,18 en 1.000 metros, una carrera que cambió su carrera porque llegó con una vuelta final extraordinaria. En Nagano 1998, Hiroyasu Shimizu convirtió el 500 metros en una demostración de salida, frecuencia y control de curva ante una presión enorme. En el 500 femenino, Nao Kodaira también dejó una referencia moderna con su 36,94 olímpico en 2018. Si te interesan pruebas donde un cierre explosivo cambia toda la clasificación, Guatemala 1xBet ayuda a usar esa lectura antes de apostar.
Qué hace inolvidable un final de sprint
Un sprint de patinaje no se gana solo en los primeros 100 metros. La salida importa muchísimo, pero el último tramo revela quién puede mantener la técnica cuando las piernas ya pierden frescura. En 500 metros, el patinador necesita arrancada explosiva, primera curva limpia y una recta final sin levantar demasiado el tronco. En 1.000 metros, además, debe guardar suficiente energía para no perder medio segundo en la última vuelta.
Algunos finales que explican muy bien esa grandeza son:
- Håvard Lorentzen en 2018, oro olímpico en 500 m con 34,41.
- Cha Min-kyu en 2018, plata a solo 0,01 del oro.
- Gerard van Velde en 2002, 1:07,18 en 1.000 m con cierre histórico.
- Hiroyasu Shimizu en 1998, dominio de salida y velocidad en 500 m.
- Nao Kodaira en 2018, 36,94 olímpico en 500 m femenino.
- Jeremy Wotherspoon, referencia de potencia y frecuencia en sprints mundiales.
Lo fascinante de estos finales es que el margen visual casi desaparece. Desde la grada, 0,01 parece nada; en la pista, puede ser una cuchilla mejor colocada, una curva menos abierta o una extensión final más limpia. En 500 metros, un patinador puede perder la carrera por abrirse 20 centímetros en la última curva. En 1.000 metros, puede perderla por entrar demasiado fuerte y pagar 0,30 en los últimos 200 metros.
-
Deportes10 horas agoAcefuc regresó a las competencias con espíritu de lucha
-
Carabobo11 horas agoGobernador Lacava y alcaldesa Niño inauguraron moderna Unidad de Hemato-Oncología Pediátrica en Hospital Dr. «Ángel Larralde»
-
Economía10 horas agoPrecio del dólar del 22 de julio no presenta incremento
-
Nacional9 horas agoTres muertos por hantavirus confirmadas en Venezuela por Min Salud


