Salud y Fitness
¿Cómo controlar la ansiedad en tiempos de covid-19?
Actualmente la ansiedad ha aumentado en medio de la pandemia de covid-19, esto resulta estresante para las personas, el temor y la ansiedad crece con respecto a esta nueva enfermedad, lo que podría ser tan abrumador y generar emociones fuertes tanto en adultos como niños.
Hoy en día nos enfrentamos al covid-19, y las medidas de salud pública, como el distanciamiento social, pueden hacer que las personas se sientan aisladas y en soledad. Gracias a esto es posible que aumente el estrés y la ansiedad.
Sin embargo, es importante mencionar que, estas medidas son necesarias para reducir la propagación del covid-19. Lidiar con el estrés de manera saludable lo fortalecerá a usted y fortalecerá a sus seres queridos y su comunidad.
Ansiedad, es la palabra más buscada en Google
Un nuevo estudio de expertos la Universidad de California encontró evidencia de un récord en posibles ataques de ansiedad o ataques de pánico con motivo de la pandemia y sus consecuencias.
En Google se dispararon las búsquedas entre mediados de marzo y mayo, registrando las cifras más altas en la historia de la página, según investigadores del Centro para la Salud del Qualcomm Institute de la Universidad de California en San Diego.
Las palabras más buscadas en Google son “ataque de pánico”, “ataque de ansiedad”, “¿estoy teniendo un ataque de pánico?” y “síntomas de un ataque de ansiedad”
De este modo, los síntomas de un ataque de pánico son: mareos, dolores de cabeza, palpitaciones aceleradas e irregulares, dolor de pecho y pérdida de apetito, de acuerdo a datos de Servicio Nacional de Salud del Reino Unido.
Los sentimientos relacionados a este padecimiento son: nerviosismo, preocupación por el pasado y el futuro, llanto y la imposibilidad de dormir y relajarse.
De acuerdo a la información, los expertos indican que 3 de cada 5 personas han experimentado ansiedad constantemente en sus vidas. Por otra parte, se cuentan 1 de cada 5 con casos severos de ansiedad generalizada. Para cada uno existen tratamientos más o menos intensos. Cuando los efectos de la ansiedad son angustiantes para quienes la padecen,la pregunta más recurrente es: ¿Cómo puedo controlar la ansiedad?
Muchos son los que describen sus episodios de ansiedad como arrebatos impredecibles. Se explica que, en el momento, la impaciencia, la angustia, el desespero son incontenibles y muchas veces inexplicables.
El primer paso para combatir la ansiedad es familiarizamos mejor con su concepto; a partir de aquí comenzamos a perder el miedo de caer nuevamente en un episodio de ansiedad.
Conocer a profundidad todo alrededor de la ansiedad, nos ayuda a controlar nuestras reacciones ante la angustia que nos causa esta condición. Ahora bien ¿Qué es y cómo puedo controlar la ansiedad?

¿Qué es la ansiedad?
Pues, la ansiedad viene a ser un mecanismo defensivo, un sistema de alerta ante momentos que son considerados como amenazantes.
Es una condición global,se manifiesta en todas las personas, es normal, adaptativo, logra mejorar el rendimiento y la capacidad de respuesta y anticipación en cualquier circunstancia.
La ansiedad tiene como función movilizar al organismo, mantenerlo en estado de alerta y preparado para actuar frente a los riesgos y amenazas; de manera que no se produzcan o se achiquen sus consecuencias.
En este sentido, la ansiedad, nos incita a tomar las medidas que se crean convenientes (huir, atacar, neutralizar, afrontar, adaptarse, etc.); de acuerdo al caso y la naturaleza del riesgo o del peligro.
El peligro viene dado por la obstaculización de cualquier proyecto o deseo importante para nosotros; o bien por la degradación de estatus o logros ya conseguidos. El ser humano desea lo que no tiene, y quiere conservar lo que tiene.
Es importante saber que la ansiedad, como mecanismo adaptativo, es buena, funcional, normal y no representa ningún problema de salud.
No obstante, en muchos casos, esta condición funciona de manera alterada, generando problemas de salud y, en lugar de ayudarnos, nos incapacita.
Sintomas de la ansiedad
Existen distintos cuadros clínicos en los que la ansiedad es el síntoma fundamental:
- El trastorno por crisis de angustia, en el que la ansiedad se presenta de forma episódica como palpitaciones, sensación de ahogo, inestabilidad, temblores o miedo a morirse.
- El trastorno de ansiedad generalizada, con un estado permanente de angustia.
- Trastorno fóbico, con miedos específicos o inespecíficos.
- Trastorno obsesivo-compulsivo, con ideas intrusivas y desagradables que pueden acompañarse de actos rituales que disminuyen la angustia de la obsesión (lavarse muchas veces por miedo a contagiarse, comprobar las puertas o los enchufes, dudas continuas).
- Reacciones de estrés agudo o postraumático.
- Trastornos de adaptación a situaciones vitales adversas.
¿Cuáles son los síntomas más habituales?
- Palpitaciones
- Sensación de ahogo
- Angustia
- Fobias
Asimismo, en la ansiedad infantil, las manifestaciones son similares a las descritas para el adulto, revistiendo características especiales las fobias (por tratarse de temores a la oscuridad, los animales y a la separación de los seres) y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (por ser una patología de inicio generalmente en la niñez y requerir un tratamiento farmacológico con psicoestimulantes).

¿Cómo puedo controlar la ansiedad?
Existen tres pasos fundamentales para lograr controlar efectivamente la ansiedad: dominar los pensamientos negativos, dejar de forcejear y hacerle frente a nuestros miedos. Estas son las maneras cómo los profesionales indican superar la ansiedad.
Dominar los pensamientos negativos
En medio de un episodio de pánico por ansiedad, los pensamientos negativos son recurrentes; es fácil escuchar para nuestros adentros cosas como: «Este dolor debe ser un infarto», «¿Y si es un derrame cerebral?», «Los niños nunca llegan tarde. Algo les pasó» y toda una variedad de negatividades.
Estos pensamientos disparan el sistema de alarma del organismo. Así se desatan todos los mecanismos de alerta, que van desde el aumento del ritmo cardíaco hasta la producción de adrenalina.
Para dominar los pensamientos negativos los psicólogos recomiendan escribirlos; si, escribirlos. Debido a la volatilidad de la variación de estos pensamientos en nuestra mente, es conveniente detenerlos plasmados en papel para que de algún modo no se mantengan flotando rápidamente en nuestra psique.
Hay que escribirlos tal cual vengan a nuestra cabeza. Una vez puestos en papel también hay que escribir un pensamiento positivo y realista, contrario al original. Luego, conviene leer en voz alta los pensamientos positivos y apropiarnos de ellos con ejercicios de respiración. De este modo, lograremos dominar los pensamientos negativos.
Dejar de forcejear con la ansiedad
El miedo a la ansiedad nos hace querer correr en dirección contraria. Es decir, de algún modo, nos da ansiedad tener ansiedad. Intentar luchar contra la ansiedad, o intentar escapar de ella no es la opción más recomendable. Hay que aceptarla.
En este sentido ocurre algo paradójico;para luchar contra la ansiedad no hay que forcejear con ella, hay que aceptar que está pasando y que entre más calmados estemos, más rápido se va a disipar.
Para esto, la recomendación más frecuente es la meditación. Concentrarse en la calma, en la respiración profunda, en el vacío, sin juzgar el momento y las circunstancias, alejan definitivamente la angustia de tener un episodio.
Hacer frente a los miedos
La ansiedad tiene su origen en las repercusiones de las experiencias que guardamos. En el subconsciente se alojan todas estas experiencias y ocasionalmente a falta de orden o seguridad, se muestran en forma de ansiedad.
Es decir, cuando por experiencia no estamos seguros de algo, tendemos a temer a lo desconocido. En este sentido, hay que encontrar el origen de estos miedos y hacerles frente de un modo realista y positivo.
Dependiendo de tus miedos y tus afecciones, tendrás que prepararte de un modo diferente. Para esto, el terapeuta Enrique Villanueva ha dispuesto de un material instructivo al que le sobra lo útil para personas con esta condición y las ayude a cómo superar la ansiedad.
Consejos para controlar tu ansiedad
- Limita el uso de las redes sociales. ¡A veces contienen fake news! Enfoca tu atención en fuentes fidedignas y mira noticias sobre el Coronavirus una o dos veces al día como máximo.
- Realiza un horario con la finalidad de mantener una rutina, puedes hacerla día a día, no necesariamente de toda la semana, ya que ello generaría estar pendiente de cuantos días faltan para terminar la cuarentena.
- Será importante que te mantengas ocupado, pero también destina un momento para relajarte, por ejemplo, puedes hacer un postre, leer tu libro favorito, conversar con algún amigo. Ahora hay muchos medios virtuales para conectarte como Meet, Zoom, Hangout, entre otros. ¡Mantente conectado con la gente!
- Destina tiempo planificado con la familia, los pendientes en casa, hacer actividad física y buscar otro tipo de información ajena a la del COVID -19.
- Continúa con el contacto de la luz solar y opta por alimentarte sanamente e hidratarte.
- Realiza ejercicios de respiración y disfruta de las sensaciones de esta acción. ¡La respiración diafragmática te puede ayudar mucho!
- Acepta la incertidumbre y repítete que es la preocupación lo que te está afectando, y que una aparente necesidad de certeza, no es útil ni necesaria. No creas todo lo que piensas. Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Esta situación pasará.
- Proyéctate a futuro de manera positiva, visualízate.

Ansiedad en tiempos de covid-19
Sentir estas emociones de una manera más intensa por estos días es esperable. Sin embargo, cuando hablamos específicamente del miedo, al sentir que este rebasa nuestra capacidad de control y nos desequilibra emocionalmente generando preocupaciones excesivas sobre el coronavirus, podríamos estar frente a un cuadro de ansiedad.
Este desequilibrio emocional conlleva a una constante preocupación por temas diversos como, por ejemplo, los relacionados a la salud, en donde el individuo tiene miedo a contraer una enfermedad, que algún familiar o él mismo tenga un accidente, entre otros.
En estos tiempos del covid-19 las personas que han sido diagnosticadas con ansiedad tienen mayor tendencia a experimentar miedos intensos relacionados a este virus; apareciendo síntomas como nerviosismo o inquietud, cansancio, dificultad para concentrarse, irritabilidad, tensión muscular, dolor de cabeza, dificultad para dormir, entre muchas más.
Ante ello, es necesario nivelar al organismo, con la finalidad de lograr el mayor bienestar y disminuir la sintomatología. Para ello es esencial, primero, aceptar lo que está sucediendo y decirnos que esta situación pasará, desarrollar pensamientos positivos y tratar de visualizar un panorama positivo a futuro.
ACN/ Noticiero de Venezuela
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Salud y Fitness
El universo invisible de la piel y su papel en la salud cutánea
El cuerpo humano alberga billones de microorganismos que conviven en una relación de perfecta simbiosis, siendo la superficie cutánea uno de los hábitats más complejos y dinámicos de todo el organismo. Este ecosistema microscópico, conocido técnicamente como microbiota de la piel, está compuesto por una inmensa variedad de bacterias, hongos, virus y ácaros que desempeñan un papel fundamental en la preservación de la salud general y estética. A menudo, las personas tienden a percibir la superficie de su cuerpo como una barrera puramente física e inerte, ignorando que se trata de un tejido vivo y densamente poblado que interactúa constantemente con el entorno exterior. La precisión con la que estos microorganismos regulan las funciones biológicas del tejido es comparable a los complejos sistemas de análisis que utilizan los expertos en plataformas de apuesta futbol, donde cada variable, estadística y dato previo cuenta para anticipar un resultado con absoluta exactitud. De una manera similar, la ciencia dermatológica actual se esfuerza por descifrar cada componente de esta comunidad microbiana para predecir cómo responderá el tejido ante agresiones externas o tratamientos cosméticos específicos. Comprender la estructura de este escudo invisible nos permite desarrollar estrategias avanzadas de cuidado personal basadas en la evidencia científica y el respeto por el equilibrio biológico natural.
Composición biológica y diversidad del microbioma cutáneo
La diversidad celular que habita en el tejido cutáneo no es uniforme, sino que varía de manera drástica en función de las características fisiológicas de cada región corporal específica. Los estudios de secuenciación genética han demostrado que existen tres microambientes principales en la superficie del cuerpo humano, clasificados como zonas sebáceas, húmedas y secas. En las áreas con una alta producción de sebo, como el rostro, la espalda y el pecho, predomina de forma casi absoluta la bacteria denominada Cutibacterium acnes, la cual utiliza los lípidos del sebo como fuente primaria de energía para su metabolismo. Por el contrario, en las regiones húmedas y cálidas, como las axilas o los pliegues de los codos, se observa una mayor concentración de bacterias de los géneros Staphylococcus y Corynebacterium, que prosperan gracias a las condiciones de transpiración. Las zonas secas, representadas por los antebrazos y las piernas, albergan una mezcla mucho más heterogénea de microorganismos, incluyendo una presencia notable de hongos del género Malassezia. Esta distribución demuestra que la microbiota se adapta con una precisión asombrosa a la disponibilidad de nutrientes, la humedad y el pH del tejido, creando perfiles biológicos únicos para cada individuo.
La barrera inmunológica y los mecanismos de defensa natural
Una de las funciones más críticas de los microorganismos comensales es actuar como una línea de defensa activa frente a la colonización de patógenos externos potencialmente peligrosos. La microbiota saludable compite de forma agresiva por el espacio físico y los nutrientes disponibles en el estrato córneo, impidiendo que bacterias oportunistas como Staphylococcus aureus encuentren un lugar propicio para reproducirse y causar infecciones. Además, microorganismos como Staphylococcus epidermidis secretan de manera natural péptidos antimicrobianos que destruyen selectivamente las membranas de los patógenos invasores sin alterar las células propias del hospedador. Este proceso de exclusión competitiva se complementa con la capacidad de los microbios comensales para enviar señales químicas a las células del sistema inmunitario innato de la epidermis, como las células de Langerhans. A través de este diálogo molecular constante, la microbiota entrena y modula las respuestas inflamatorias del cuerpo, manteniendo al sistema inmunitario en un estado de alerta atenuada pero altamente eficiente, preparado para responder con rapidez ante cualquier agresión real.
Regulación del pH cutáneo y la síntesis de ácidos grasos
El mantenimiento de un entorno ligeramente ácido en la superficie de la piel, con un valor de pH que oscila idealmente entre cuatro coma cinco y cinco coma cinco, es indispensable para la integridad de la barrera cutánea. La microbiota desempeña un papel protagónico en la conservación de este manto ácido mediante la fermentación y degradación de los lípidos presentes en el sebo y el sudor segregados por las glándulas corporales. Las bacterias comensales transforman estos lípidos complejos en ácidos grasos libres de cadena corta, los cuales disminuyen el pH ambiental de la superficie del estrato córneo de forma constante. Este entorno ácido resulta letal para una gran cantidad de bacterias patógenas transitorias que prefieren ambientes neutros o alcalinos para desarrollarse adecuadamente. Asimismo, los ácidos grasos generados por el metabolismo bacteriano actúan como potentes agentes hidratantes naturales que ablandan el tejido epitelial y previenen la pérdida transepidérmica de agua. De este modo, la actividad metabólica de los microorganismos contribuye directamente a la flexibilidad, elasticidad y resistencia mecánica de toda la estructura de la piel frente a las tensiones físicas del día a día.
Disbiosis cutánea y su relación con el acné vulgar
Cuando el equilibrio cuantitativo y cualitativo de la comunidad microbiana se altera de forma significativa, se produce un fenómeno biológico denominado disbiosis, el cual está estrechamente vinculado con el desarrollo de patologías dermatológicas comunes. En el caso del acné vulgar, la medicina tradicional solía señalar a la bacteria Cutibacterium acnes como la única causante de la inflamación del folículo pilosebáceo. Sin embargo, las investigaciones contemporáneas revelan que el problema no radica en la simple presencia de esta bacteria, sino en la pérdida de diversidad entre sus diferentes cepas y el crecimiento excesivo de filotipos específicos. Cuando se produce una hiperproducción de sebo debida a cambios hormonales, las cepas más virulentas de esta bacteria proliferan de manera descontrolada, formando biopelículas densas que obstruyen el poro y desencadenan una respuesta inflamatoria severa. Este proceso demuestra que las enfermedades cutáneas crónicas suelen ser el resultado de una ruptura en la armonía del ecosistema, donde la pérdida de control de una población microbiana altera la homeostasis de todo el tejido circundante.
El papel del microbioma en la dermatitis atópica
La dermatitis atópica es otra afección crónica que ilustra de forma magistral cómo la alteración de la microbiota puede comprometer la salud y la integridad de la estructura de la piel. Los análisis clínicos de pacientes que experimentan brotes agudos de esta enfermedad muestran de manera sistemática una reducción drástica en la diversidad de su microbioma cutáneo, acompañada de una colonización masiva por parte de Staphylococcus aureus. Esta bacteria patógena aprovecha la disfunción de la barrera física de la piel para fijarse a los queratinocitos y liberar toxinas que destruyen los lípidos intercelulares y exacerban el prurito y la inflamación. La falta de bacterias beneficiosas como Staphylococcus epidermidis priva al tejido de los mecanismos naturales de control que normalmente frenarían la expansión de esta bacteria patógena. Los tratamientos modernos más prometedores para la dermatitis atópica se centran precisamente en restaurar la diversidad microbiana perdida, utilizando terapias biológicas destinadas a recolonizar el tejido con bacterias comensales capaces de neutralizar los factores de virulencia de los patógenos.
Factores externos que alteran el equilibrio microbiano
La estabilidad del ecosistema cutáneo se encuentra bajo la influencia constante de una multitud de factores ambientales, hábitos de higiene y productos de cuidado personal que aplicamos diariamente sobre nuestro cuerpo. El uso indiscriminado de jabones corporales agresivos con tensioactivos fuertes y un pH marcadamente alcalino barre de forma literal la capa lipídica superficial, eliminando tanto la suciedad como las poblaciones de bacterias beneficiosas. Del mismo modo, la aplicación excesiva de geles desinfectantes con altas concentraciones de alcohol y el uso frecuente de antibióticos tópicos destruyen el delicado tejido ecológico que tarda semanas en regenerarse por completo. La contaminación atmosférica de las grandes ciudades, la radiación ultravioleta procedente del sol y los niveles elevados de estrés psicológico crónico también alteran la composición del sudor y el sebo, modificando los nutrientes disponibles para los microorganismos. Esta combinación de agresiones externas crea un entorno hostil que debilita al escudo biológico de la piel, haciéndola mucho más susceptible al envejecimiento prematuro, la deshidratación y la aparición de irritaciones inexplicables.
Avances en cosmética basada en prebióticos y probióticos
La comprensión científica del microbioma ha revolucionado por completo la industria de la dermatología y la cosmética, impulsando el desarrollo de formulaciones avanzadas que buscan nutrir y proteger a los microorganismos aliados. Los ingredientes prebióticos, compuestos principalmente por azúcares complejos y fibras vegetales como la inulina, actúan como alimento exclusivo para las bacterias beneficiosas de la piel, estimulando su crecimiento y actividad metabólica selectiva. Por otra parte, la incorporación de probióticos, que en la cosmética actual suelen presentarse en forma de lisados bacterianos o fermentos inactivados de géneros como Lactobacillus o Bifidobacterium, aporta moléculas bioactivas que refuerzan la función barrera. Estos componentes biológicos ayudan a calmar la piel inflamada, aceleran los procesos de renovación celular y estimulan la producción propia de ceramidas por parte de los queratinocitos. Al enfocar el cuidado diario en optimizar la salud de los microorganismos residentes en lugar de intentar esterilizar la superficie cutánea, la cosmética moderna logra resultados mucho más profundos, duraderos y respetuosos con la fisiología del cuerpo.
El eje intestino piel y la influencia de la nutrición
La salud de la superficie de nuestro cuerpo no depende únicamente de los cuidados externos que le apliquemos, sino que se encuentra conectada de forma íntima con el estado del sistema digestivo a través del denominado eje intestino-piel. La comunidad científica ha comprobado que una alteración en la microbiota intestinal, provocada por una dieta rica en azúcares refinados y grasas saturadas, puede inducir un estado de inflamación sistémica de bajo grado. Esta inflamación aumenta la permeabilidad de la barrera intestinal, permitiendo que metabolitos bacterianos viajen a través del torrente sanguíneo hasta la dermis, donde alteran la producción de sebo y modifican el comportamiento de las bacterias locales. Por el contrario, una alimentación equilibrada que incluya abundantes alimentos fermentados como el kéfir y fibras solubles procedentes de verduras contribuye a mantener una microbiota intestinal saludable y diversa. Este equilibrio interno se refleja de manera directa en el rostro, manifestándose en una menor incidencia de brotes inflamatorios, una mejor retención de la humedad natural y una capacidad de cicatrización notablemente optimizada ante cualquier lesión menor.
Conclusión y pautas para el cuidado del ecosistema cutáneo
Garantizar la salud y la longevidad de nuestra piel requiere un cambio profundo de paradigma que nos lleve a considerar a este órgano como un jardín biológico delicado que debemos cultivar con paciencia y respeto. Al repasar los hallazgos científicos expuestos, queda claro que la limpieza obsesiva y la aplicación masiva de productos químicos desinfectantes son prácticas obsoletas que perjudican seriamente la diversidad celular de la epidermis. La estrategia idónea para el cuidado diario consiste en seleccionar limpiadores suaves con formulaciones que respeten el pH fisiológico y limitar la exfoliación física o química a frecuencias moderadas que no desestabilicen las colonias microbianas. Asimismo, resulta esencial proteger el tejido de la radiación solar mediante protectores solares que incluyan agentes hidratantes compatibles con la vida microbiana y mantener una rutina constante que evite los cambios bruscos de productos cosméticos. Si adoptamos un enfoque holístico que combine una nutrición adecuada, una gestión eficiente del estrés y una higiene respetuosa, lograremos que nuestra microbiota trabaje a pleno rendimiento, consolidando un escudo defensivo perfecto que mantendrá la piel radiante, elástica y saludable durante toda la vida.
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