Carabobo
Un año sin agua potable padece zona alta de Naguanagua
Un año sin agua potable padecen miles de pobladores de diversos barrios ubicados en la zona alta de Naguanagua, Carabobo. Así lo denunciaron varios comités de ese municipio.
Luis Giordanelli, representante del Comité de Defensa de Malagón (Codedem), en visita a la Agencia Carabobeña de Noticias (ACN), manifestó la penuria que se vive por la falta del suministro de agua potable.
Alrededor de 82 mil personas están padeciendo por la falta de gerencia de Hidrocentro. “Aquí se cuentan 60 mil vecinos, más los estudiantes, personal administrativo y docentes de la Universidad de Carabobo.
También se suman los pacientes, familiares y personas del Hospital Universitario Dr. Ángel Larralde (Hual), Hospital González Plaza y el Oncológico Miguel Pérez Carreño.
Explicó Luis Giordanelli, que para el bombeo, el sistema requiere de cuatro bombas. Solo funcionan dos que surten la zona baja de algunos sectores; pero los que habitan en la parte alta se quedan sin agua.
Los comités de Altos de Vivienda Rural de Bárbula, Valmore y de Malagón le hacen un llamado al presidente de Hidrocentro, ingeniero Félix Torres.
Le recuerdan a Torres, que un 50% de la población tiene gua, mientras que la otra mitad queda sin el servicio del agua potable. Se necesitan las cuatro bombas urgentemente.
En la actualidad solo se beneficia la parte baja de González Plaza, Negra Matea, la Faculta de Ingeniería de la Universidad de Carabobo y la parte baja de la avenida Valmore Rodríguez.
También llega a algunos sitios del barrio La Luz, parte baja de Vivienda Rural de Bárbula (primera etapa) y Los Próceres.

También exigen corregir horario cortes de la electricidad. (Foto: Rubén Bolívar Idrogo)
Clamor vecinal
Es un clamor de los habitantes del barrio Lorenzo Fernández, Carialinda, La Línea, Asilo San Martín de Porres y el Instituto Nacional de Servicios Sociales (Inass). Un año sin agua potable padece zona alta de Naguanagua.
El llamado es para el presidente de Hidrocentro, ingeniero Félix Torres, para que tome en cuenta la problemática que ellos están planteando por la falta de dos bombas; que permitan optimizar el bombeo del agua hacia la parte alta de algunos sectores.
También exigen corregir horario cortes de la electricidad porque lo hacen justamente cuando se va a iniciar el arranque de la bomba. Esto le ocasiona sufrimiento mecánico a los motores. “Que trasladen los apagones del miércoles para el jueves u otro día”, pidió Luis Giordanelli.
Por otra parte, en el patio de la Torre 7 del Conjunto Residencial Las Palmeras, hay un tubo roto donde se desperdician miles de litros de agua. Esto ya tiene ocho meses.
“Que clausuren esta tubería porque la gente de Las Palmeras no usan esa agua porque ellos tienen un pozo propio”.
Los camiones cisternas hacen su agosto
Esta problemática del agua que tienen los habitantes de la parte alta de Naguanagua la aprovechan los camiones cisternas.
“Nos venden cada carga entre 50, 60 y 70 mil bolívares, y hasta más, según la ocasión y circunstancias”, hizo saber el representante del Comité de Defensa de Malagón.
La Alcaldía de Naguanagua se ha convertido en un elefante blanco y un organismo inoperante. “No sirve ni que le cambien el nombre. Necesitamos una institución que se encargue de la distribución del agua potable”, dijo Luis Giordanelli.
ACN/@rubbol2006
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Carabobo
Conferencia sobre educación sísmica realizada en CIEC
Conferencia sobre educación sísmica realizó la Cámara de Industriales del Estado Carabobo (CIEC), como parte de los lineamientos de Responsabilidad Social de esta importante institución gremial.
«La prevención solo es posible a través de un sistema de educación sísmica para preparar y formar a la ciudadanía para evitar mayores consecuencias de eventos catastróficos como el doble terremoto de La Guaira; el tercero de gran magnitud ocurridos en los últimos años en el mundo»; alertó en su exposición el Crnel. Henry Carracedo, jefe voluntario del Cuerpo de Bomberos de Guacara.
Con la asistencia de personal de seguridad de diferentes empresas afiliadas a la CIEC, el experto dio una magistral conferencia sobre las normas a seguir antes, durante y después de un evento sísmico, en lo que es fundamental mantener la calma, para preservar la vida de nuestra familia y la nuestra.
Conferencia sobre educación sísmica realizada en CIEC
El funcionario también llamó la atención de las lecciones que dejó este lamentable fenómeno, aunque difíciles de predecir, de que es un deber ciudadano prepararnos para estar prevenidos ante cualquier catástrofe, recordando que a muchos les funcionó la norma de tener siempre organizado un morral con productos de primeros auxilios; llaves a la vista y otros insumos básicos de los cuales aprovisionarse en casos de emergencias.
Y al Estado equipar de manera oportuna a sus organismos y mantener al personal al día en constante actualización, además de los planes de contingencias que ameritan estos casos.
Capacidad de resiliencia y solidaridad ciudadana
Carracedo es de los que coincide que en este tipo de situaciones se demuestra la capacidad de resiliencia y solidaridad de los ciudadanos, que afloraron en estos episodios y fungieron como los primeros en salir a prestar apoyo. Muchos rescatistas extranjeros se llevaron en sus mentes, acotó el funcionario, la estimuladora frase, con la que salvaron vidas: «adelante chamo, tú puedes».
Enalteció además cómo muchos bomberos perdieron familiares y siguen trabajando en la “zona 0”, a la vez que alentó a tomar las recomendaciones para que no vuelvan a repetirse las fallas que ocurrieron, amén de la prevención porque se observó que no hay planificación familiar, con casos excepcionales; como también mantenimiento de las edificaciones, porque los primeros en caer son los que presenten afectaciones y terrenos más blandos.

Promover la creación de nuestras propias brigadas…
Citó que ese día hubo seis temblores en el mundo, en Japón se registró uno de casi 9 puntos y hubo un solo fallecido, porque tienen mucha tecnología y preparación sísmica, que es lo que hace falta en Venezuela, aclarando que no es “cultura” sísmica, sino que todo radica en la educación.
Esto consiste en promover la creación de nuestras propias brigadas ciudadanas de emergencia; para ello se puede pedir apoyo y entrenamiento a los Bomberos, Protección Civil, incluso a la Cruz Roja, organismos que siempre están prestos a estos servicios; tener activos todos nuestros sistemas de seguridad, con lo que se aminoran las terribles consecuencias de un evento similar, que por fortuna de acuerdo a los pronósticos pueda que no se vuelva a repetir en nuestro país por muchos largos años.
ACN/MAS/Prensa CIEC
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